10 de enero de 2012




"Don't argue with a guy if he's:
working
with friends
watching t.v.
eating,
-trying- to sleep
sick,
playing videogames,
studying,
horny,
wanting to take a piss or a shit,
cranky"


That only leaves one option: argue with him when he's not there. via e-mail, or even better, just text him.


You'll apologize in the morning, after he has got lunch.... and a shit. 

26 de diciembre de 2011

Reciclados I

El siguiente texto fue creado algún año desconocido anterior al actual y posterior al día en el que aún no se había escrito.


La guerra del opio tabaco


Luego de construir una trinchera con palabras,
corro a esconderme del prosaísmo innecesario,
levanto mi bandera blanca, pido paz por mí
y por todos los que no vienen conmigo.


A lo lejos cantan las vocales deprimidas;
el encierro ha vuelto locos al os locos.


Hay guerra fría
en la bañera, en el parnaso, en el distrito:


si quieres puedes
"no fumar, no arrancarte el alma, no decir",
menos amar
ni siquiera suponer.
Si no quieres, limítate a existir.


Aquí viene el enfisema a amenazarme
en mi propia casa.
Llueven tratos y maltratos,
el de al lado tose seco y porque no fuma, protesta.
Yo duermo con el sexo intacto,
si bajo un piso encuentro injustos duelos,
se llena la habitación de palabras amordazadas y amores desvanecidos.


Ellos se mueren lucrando con su altruismo
y con mi negligencia;
no obstante la trinchera crece
sobre la censura y frente al poco tiempo
que nos queda para maldecir.


Mi mente enreda sublimes pensamientos
dendriformes
que al cabo de dos semanas
ya presentan daños cancerígenos
por tanta publicidad. 


Hay que fraguar los versos, descontinuar la crisis,
apaciguar el caos y hablar despacio con el papel
antes de que la noluntad crezca gigantesca 
y apetezca devorarme otra vez.


Ya no es necesario el estrato,
no importa la muchedumbre
que teme el congelamiento global
de su pequeño país.


Hay que protegerse 
de los tiranos envueltos en piel de melocotón
que mugen y se revuelcan,
que se apoderan de mi albedrío.


Yo me sigo doctorando
en ortología fantoche
y soy fanática lenguaraz
del abecé maravilloso.


De cualquier modo, no importa donde,
me trago a bocanadas 
el humo carpinteril que astilla mi diafragma
y exhalo la ansiedad de maldecir,
de equivocar el punto,
de no encontrar sillas ni mesas
en dónde acomodar mi soledad.









21 de diciembre de 2011





Algunas veces siento que mi cuerpo, más que ser el templo en el que habita mi alma, es el ataúd en el que yace.

22 de septiembre de 2011

De verdad



En mi casa, en mi récamier pintado en la pared...
No hay nada que ocultar, realmente nada que dormir,
todos somos parte de los mismos restos.

Hay una flor dormida en tu trinchera de madera,
una soledad que se parte en dos, en tres, en cien...
y una casa absurda que se cae encima
de nuestra intención de no sangrar nuevas heridas.

Además, un crucero tripulando -"el amor es ciego"-
navega por las lágrimas del sueño
que dejé pasar por esperar
el día en que nunca te fueras.

yo te amo y te perdono
por todo lo que no somos,
por el vino que se evaporó sobre la mesa,
por el pasto viejo acumulado en nuestros besos,
por la sombra agazapada del recuerdo
de cuando fuimos de verdad.

Vuelvo arrastrando los pies, a veces para serte fiel,
a veces por estar bajo la protección desnuda de mi altar,
jamás volví buscando una mentira entre tus dientes,
pero hoy de nuevo desperté llorando de extrañar

aquellos años cuando fuimos de verdad.





26 de mayo de 2011

No hay (¡ay!)


Estuve hambrienta de tus besos hasta que me cansé. Tomé la pluma, porque la decisión no pude, y escribí tu nombre. ¡Ay, tu nombre! Como si eso me salvara de querer volver a ver tus ojos. ¡Ay, tus ojos!... que no me salvan de tragarme, sin agua y sin masticar, todas esas miradas tuyas que abordaron otro tren (otro escote) y me les olvidé. No conforme con escribir tu nombre, ya encarrerada la pluma, escupí y escupí con ese sabor amargo que dejaron la indiferencia y la angustia. Con razón a uno se le pudre la lengua a veces (a mí, ¡tantas!). Luego había nacido un texto. Un amasijo de mensajes ignorados debajo de la puerta, una serie de porqués descontentos, descontestados. ¡Ay!, mi pluma es la que más te extraña, la que más te adora, la que menos sabe. Firmé sin necesidad de escribir mi nombre, una equis hubiera bastado, un punto sin suspenso, un corazón en coma. Hoy busco una muleta para el selfestím. Abusas de mi pluma voluntariosa. ¡Abusas!

22 de mayo de 2011

Mi lienzo blanco


En ti, mi dibujo es permanente: forever, irreversible. Dejo reposar en tu espalda mi beso y veo cómo queda impreso sin remedio. Eres como un lienzo blanco donde se plasman las huellas de mis labios para no ser invisibles, para que todos puedan verlas, para que no quepa duda: yo estuve aquí.

21 de mayo de 2011

Lo impreguntable



Tengo la mala costumbre de preguntarlo todo; aun lo retorcido, lo impreguntable. Si tengo suerte se me incrustan las respuestas como dardos en las pupilas y sangra mi hipocresía: no quería saberlo. Mala costumbre la mía. Y si tengo poca suerte, o nada, mis sesos en completa rigidez intentan resignarse amablemente, pero al llegar la noche siempre habrá un volcán en erupción, que en un irracional descuido vierte sus ríos de lava en mis entrañas mientras duermo y hierve mi curiosidad: quiero saberlo todo. No tener suerte es fácil. No recibir respuestas es común. Recibirlas es promiscuo; intentar seducirlas es la parte vulgar de esta costumbre mía. Mala costumbre, mala suerte. Tener mala suerte es menos fácil que no tenerla: quiero que sepas lo que quiero saber. Infame capricho del alma, repugnante vicio de carácter. Fatuo y punto. Así, adjetivado y todo, verboide respondón, sarcasmo que pregunta y calla: quisiera no querer saber. Reinado de preguntas acalambradas, formuladas, informuladas, conservadas en formol, formulientas, forzadas, forzosas, fortuitas, formales nunca. El luego del silencio ajeno me acribilla.

Yo: contestacontestacontesta.
Él: ...